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viernes, 24 de abril de 2015

EN MI LECHO FLOREADO





En mi lecho floreado, amor…
Remanso de recuerdos utópicos
Y deliciosos perfumes tuyos, amor…
Mi ser te extraña
cuerpo de mis deseos
alma de mis sueños
hombre de aire descomunal
aroma de nardos y violetas
piel de seda color canela
ay como extraño tu cuerpo junto a mí…

En mi lecho floreado, amor…
Te idealizo en mi, dentro de mí
con tu piel desnuda,  tus ojos prendidos
tus manos en mi cuerpo, tu encima de mí..
y podría llorar por el recuerdo…
por tu ausencia…
por el sabor a cielo de tus besos
y el atardecer oscuro de tu piel.
¡Pero el recuerdo no será mas!
¡Pronto te veré!
Y  el recuerdo…
Trozo helado de farfullos pasados
Será una realidad!...

Te extraño… mi amor… te extraño…

La noche resplandeciente mi amor



No quiero que acabe jamás, sabes...

no quiero que me dejes, ni quiero yo dejarte

el abandono no es una opción, sino una condena

si me abandonas yo abandonaré mi vida

los sendos son hechos para uno sólo

en mundos tangentes talvez contiguos...

CAÍN: SARAMAGO NUEVAMENTE EN CONTRA DE JESÚS

“QUÉ DIABLO DE DIOS ES ÉSTE QUE PARA ENALTECER A ABEL, DESPRECIA A CAÍN” 


Hace menos de un mes; en la entrada de Libri Mundi (San Marino) varios libros de pasta amarilla relucían a vista de todos. Había escuchado de la última obra de Saramago, “Caín”, pero las cosas por hacer en Guayaquil si tienes 19 años son tantas, así que no profundicé en el tema. Me aventuré a comprar el libro, siempre es interesante leer a Saramago, sino remitirse a la que es quizá, su obra más vendida: “Ensayo de la Ceguera” o su tan polémico “El Evangelio Según Jesucristo”.

Hace mucho tiempo que no leía un libro tan hilarante, no desde la sutil ironía de Sábato en “El Túnel”. ¡Gracias a Dios!, y no cómo ironía (ya explicaré después), me topé con Caín, para mostrarme que el humor siempre se puede incluir en un gran libro. Lastimosamente para mi hermana mayor, el estigma religioso y hasta social que envuelve a ésta obra intenta quitarle protagonismo.

El libro Narra una serie de viajes en el tiempo (todos invenciones del escritor) de uno de los primeros y más repudiados personajes de la Biblia: Caín, quién asesinó a su hermano Abel debido al marcado favoritismo de Dios.

Todos aquellos que alguna vez recibimos educación Cristiana tenemos como modelo a no seguir a Caín; “es básico”. Pero, ¿acaso no dijo Jesús, hijo de un Dios Omnipotente, que se debe amar incluso a nuestros enemigos? Y, ¿fue Caín en realidad un enemigo caprichoso y vengativo? Si lo trasladamos al siglo actual, siglo de las vanidades y los absurdos, ¿quién no envidia al hermano que lo obtiene todo? A quien van todos los mimos y cumplidos de los padres, “el favorito”. El odio en muchos casos es irremediable, el que odia no es muy diferente al que mata. El que mata no siempre conoce a su víctima y arremete hacia ella como quién arremete en injurias y maldiciones al odiar. 

El antagonismo que Saramago busca ironizar con ciertas ficciones (o quién sabe, hay que darle crédito a las probabilidades) es entre el hombre y el Dios de Jesucristo y de los Judíos. Caín personifica al ser humano, con sus contrariedades, problemas, deseos y placeres, además de representar lo moralmente malo. El escritor nos brinda a más de la narración de sus viajes una grandiosa etopeya de un hombre que se dejó llevar por la envidia y fue marginado por Dios, condenado a errar por el mundo llevando una mancha negra en la frente.

Como escritor omnipresente, Saramago penetra en el pensamiento de todos sus personajes y asimila la ideología de la época, jugando con la actual; temas como la guerra de los sexos, los celos y la infidelidad se mencionan. Recoge varias historias bíblicas y las adapta a una novela, que seguramente a muchos dejará encolerizados; pero, a otros muchos nos dará algo muy interesante y entretenido que leer. Después de todo, el hombre es creación del señor y el señor creación de nuestras mentes.


Nota: siempre hay que tener en mente que todo libro merece ser leído, he aquí cuando juegan los gustos de cada uno. 

EXTRAÑOS EN UN TREN


¿Sería usted capaz, bajo un sinnúmero de amenazas y acosos, de cometer un crimen?

Jamás había escuchado hablar de extraños en un tren ni de su (a la final) famosa autora, Patricia Highsmith; hasta que un día, un amigo mío que se encontraba en un intento de ver toda la creación cinematográfica del padre del suspense, Alfred Hitchcock, me mencionó la obra muy entusiasmado.

Busqué el libro en mi biblioteca antes de comprarlo, y ¡Bingo!

Mi opción de leer el libro en vez de ver la película como lo hizo mi amigo, fue indudablemente mejor. Recomendación; siempre que vayan a ver una película basada en un libro, es de muy buen gusto leer la obra, sea antes o después del film. De esta forma no nos perdemos de ningún detalle y disfrutamos de la combinación de dos grandes artes.

Extraños en un tren consta como uno de los maestros del crimen y el misterio ¡y vaya que si lo es! Comencé a leerla con la idea de un novela estilo policiaca como la tan aclamada “El nombre de la rosa” de Humberto Eco.

Y aunque no se trata de la búsqueda incansable de pistas para resolver casos de asesinatos, su trama atrae por la maraña de juegos psicológicos capaces de llevar a sus personajes a lo más extremo e impensable.

“El tren avanzaba impetuosamente, con ritmo furiosos y en entrecortado. Tenía que detenerse, cada vez con mayor frecuencia, en estaciones de poca monta donde permanecía unos momentos esperando con impaciencia la señal de volver a embestir la pradera”.

Guy Haines es un arquitecto con poca pero buena fama adquirida; que reside en New York junto a su pareja Anne. Para poder divorciarse del Karma de su esposa Miriam; viaja a su ciudad natal. En el viaje en tren conoce a Charles Anthony Bruno, un joven rubio y alto. El personaje de Bruno, siempre con una copa de licor en la mano, es un tanto perturbador y enclenque, sin mencionar su marcado complejo edípico.

En el corto lapso del viaje hablaron de todo; pero el suspenso dentro de la trama se origina cuando uno de estos dos extraños (Bruno) tiene la idea de matar a Miriam y librar a Guy de la miseria que ella le causaba; a cambio de que Guy asesine a la única persona que le hace la vida imposible, su padre. Guy lo toma como una broma, pero a lo largo del libro se van desencadenando una serie de actos enfermizos que le obligan a finalizar lo que comenzó como un juego.

Lo impresionante es como el protagonista roza la desesperación, y la presión termina condenándolo de por vida. El personaje de Bruno crea en el lector un profundo sentimiento de pena y soledad que intenta justificar sus atrocidades como berrinches de un muchacho.

La carga psicológica de que se encuentra dotada extraños en un tren, nos pone en los zapatos de Guy para sentir su desesperación, el acoso de la conciencia; las ideas metamorfoseadas de lo que en principio vemos como malo, pero luego se vuelve necesario. Es por esto que, como lector no juzgo la situación; me adentro en ella y la vivo.

Lo que comienza en condiciones fortuitas y algo absurdas se vuelve realidad y una horrenda pesadilla; la vida no es tan sencilla y nuestro pensamiento y actuar puede afectar el ritmo del mundo.

Dentro de la teoría del Caos, el Efecto Mariposa nos dice que: "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo"… Espero que disfruten de un maravilloso libro y para quienes no gustan mucho de leer sino de ver, la película la pueden conseguir con facilidad debido a la reputación de su autor.

DRÁCULA de Bram Stoker

“Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae”.


Queridos lectores nos encontramos en una época cinematográficamente invadida por la figura del imponente vampiro; dese Nosferatuuna sinfonía de horror, hemos llegado a la tan taquillera Twilight, y así un montón de películas que crean una especie de metamorfosis tardía del vampiro. Tardía, pues el vampiro mantuvo sus características de forma hermética hasta hace un par de décadas. Ahora vemos vampiros que brillan con el sol (twilight)vampiros que luchan a muerte contra Licántropos (Underworld); vampiros que matan otros vampiros (Blade), etcétera, etcétera.

Y aunque muchos han perdido el hábito de leer los clásicos del terror, y vemos sus adaptaciones al cine; siempre existirá el máximo exponente del vampirismo, el vampiro más grande y recordado por todos, el que marcó el inicio. Estoy hablando del grandioso Conde Drácula; cuya creación se la debemos al escritor Irlandés,Bram Stoker. Drácula fue publicada en 1897 y significa para muchos la mejor y más terrorífica descripción del vampiro, tratándose de un noble burgués de excelentes modales y rodeado de riquezas que reside en su suntuoso castillo a orillas de un desfiladero.

Es uno más entre nosotros, preparado para atacar mientras duermes, una vez en trance y seducido por Drácula, el beso fatal es inevitable; muerde tu cuello y sin dolor alguno, succiona tu sangre y tu alma también. Éste relato ha atemorizado a cientos, y muchos seguimos pensando que pueden existir aquellas criaturas infernales, los no muertos.

Bram Stoker, nos trae una historia hecha leyenda que no morirá ni en siglos, un fenómeno del terror que aún nos petrifica en sueños. La aportación del cine nos sirve de consuelo quizá, para poner al ser humano junto al vampiro como iguales, bajo una dicotomía infernal. Preparen sus crucifijos, hostias, agua bendita y sus collares de ajo para lo que viene.

Jonathan Harker es un abogado londinense recién graduado que debe emprender un extenuante y largo viaje hasta los Cárpatos para llevar unas escrituras de la compra de una casa al Conde Drácula, un noble de Transilvania. Una vez en el castillo del Conde, éste lo recibe cortésmente; pero con el pasar del tiempo Jonathan se da cuenta que no es más que un prisionero en el castillo de Drácula; una criatura no humana que trepa a manera de lagartija por el castillo, no se refleja en los espejos, no come y en el día descansa espectralmente en un ataúd de madera.

Jonathan no logra truncar los planes del Conde de ir a Londres para imponer su reino sanguinario de terror, y termina en un hospital de monjas con una supuesta contusión cerebral que le impedía recordar su estadía en el castillo. Mientras tanto a su alrededor se van desenvolviendo una serie de escalofriantes eventos, Lucy, la mejor amiga se su prometida cae en un estado enfermizo que termina con su vida; mientras era atendida por los doctores Van Helsing y su discípulo Seward. Lo cierto es que Lucy no murió exactamente sino que se convirtió en una no muerta.

Los protagonistas de la novela; Jonathan Harker, Mina Harper, John Seward, Quincy Morris y Arthur Godalming, dirigidos por Van Helsingemprenden una batalla por librar al mundo de Drácula; vengar la muerte de la querida Lucy y poder librar a Mina de la maldición que yace en su pecho tras el beso del vampiro que el Conde le arremetió. Se guían a través de las notas del diario de Jonathan y las cartas de Lucy a Mina para poder destruirlo. La empresa estuvo varias veces a punto de fracasar, el Conde atemorizado por el fuerte temple de sus rivales, decide huir a Transilvania. Sólo de esta manera se demostrará las capacidades de cada uno, el hombre contra la bestia.

Drácula es una novela epistolar que se narra a través de cartas, los diarios de cada uno de los protagonistas e incluso notas periodísticas de una gaceta londinense; lo que le da un tinte aún más vívido al libro, la anécdota es que cuando Drácula se publicó muchas personas llegaron a pensar que todo podía ser realidad y que como explica Stoker al inicio en la dedicatoria; son recopilaciones de una historia.

domingo, 9 de marzo de 2008

MI AMADO Y MI LUNA



Romance tras romance te he seguido
Y el reflejo de una noche estrellada
En llanto y en silencio la Luna exclama;
¿Amas a ese desdichado
Que en júbilo ha tocado tu alma?

Triste respondí:
¡Si¡ amo a ese que en lienzo pintó mi reír
Que tocó mi mano sin vacilar
Pero que se fue
Para grabar en mí
¡Ésta Umbría soledad!

Y la Luna en mi, ha susurrado:
¿Es ése el sofisma que has inventado,
Para no verte en tu desgracia contemplada?

Trémula le susurré yo también;
¿Sofisma?... ¡no mi querida Luna!
No hay verdad más triste,
Que la que le he contado…

Al pasear mis versos
Al juntar mis pensamientos
Esto es todo lo que encuentro:
Un puñal que clavado está
Que penetra y desangra
Mi pobre corazón

Más la revestida de inmaculado velo
Interrumpe:
¡Eres inmortal y el amor sólo una vez conocerás!
¡Inútiles los picoteos de tu soberbia,
Que buscan regresarte
A aquel que ya dejó de amarte!

¡Ay mi tierna Luna¡ sollocé
¡No se agobie mi lucero,
Es que acaso mi tierna Luna,
¿Nunca ha amado?...

Y con éste verso final
La noche queda exánime.
La suntuosa Luna,
Sola y en silencio
Éste funesto día
Ha dejado…