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viernes, 24 de abril de 2015

EN MI LECHO FLOREADO





En mi lecho floreado, amor…
Remanso de recuerdos utópicos
Y deliciosos perfumes tuyos, amor…
Mi ser te extraña
cuerpo de mis deseos
alma de mis sueños
hombre de aire descomunal
aroma de nardos y violetas
piel de seda color canela
ay como extraño tu cuerpo junto a mí…

En mi lecho floreado, amor…
Te idealizo en mi, dentro de mí
con tu piel desnuda,  tus ojos prendidos
tus manos en mi cuerpo, tu encima de mí..
y podría llorar por el recuerdo…
por tu ausencia…
por el sabor a cielo de tus besos
y el atardecer oscuro de tu piel.
¡Pero el recuerdo no será mas!
¡Pronto te veré!
Y  el recuerdo…
Trozo helado de farfullos pasados
Será una realidad!...

Te extraño… mi amor… te extraño…

La noche resplandeciente mi amor



No quiero que acabe jamás, sabes...

no quiero que me dejes, ni quiero yo dejarte

el abandono no es una opción, sino una condena

si me abandonas yo abandonaré mi vida

los sendos son hechos para uno sólo

en mundos tangentes talvez contiguos...

LA VIDA ES BELLA


He vivido y muerto varias veces, pero no hay nada más bello cuando morimos que desear la vida y nada más desdichado cuando vivimos que desear la muerte. Insensato, hipócrita y traidor el suicida, que en las noches sombrías bajo el manto de la cobardía, en perfidia desgraciada se quita la vida.

Había tenido una noche llena de risas y muecas, pero al despertar la carcajada final la da, como siempre, la suerte o llámese destino también . Había amanecido inconsciente fuera de casa en Cuenca, algo que tanto maltratado. Le llevaron al hospital y allí, el coma significó la esperanza, el cáliz que reposa en el borde del mesón; estaba a punto de derramarse…

Hacía 19 años mi padre quería que yo, aún en el vientre de mi madre, sea hombre para jugar con mi hermano mayor; vaya sorpresa la de una niña más en el montón. Recordar a la edad de 3 es difícil; pero según las fotografías aquella era la única edad en la que me abrazaba. Crecí, y ser la menor significaba obedecer los caprichos de mis hermanos mayores; él se había convertido ya en un hombre. Jamás le dije que le amaba… Me tomé en serio el papel de hermana menor, creo… 

La noticia me cayó no como vaso, sino como búnker de agua fría. Pensaba que soñar a veces se vuelve tan real, que la vida se pierde en los deseos; ¿y cómo no? Si hasta una carta le escribí. A la semana pude viajar de Guayaquil a Cuenca, y con carta en mano a visitarle fui; pero él ya estaba casi e irremediablemente lejos, le dije que le amo, tan empapada la cara y tan seca el alma; para que minutos después, se pierda el maravilloso soplo... minuto después, se me fue. A veces creo que me esperó, la vida no se trata de pensar más sí de soñar.

Jamás he contado el dolor que comprometió el alcance de mis ideas, el dolor que significó perder algo que amo, pero mi punto es intrínseco y necesario, y me atrevo a nombrarlo para que todos y cada uno de ustedes se den cuenta lo que en realidad es vivir. Éste no es un canto a mi hermano, sino un tratado a la vida. Quién no ha sufrido no la conoce, ¿Qué sería de ella sin las lágrimas que empañan las memorias y riegan nuevas historias? El mundo está loco, es verdad, pero no hay nada mejor que estar loco de atar. Vibrar, cantar, no son terapias, son estilos que el ser humano debe llevar; cruzar el umbral de lo desconocido, bailar…

Seamos como cuando niños asombrados de las luces brillantes y parpadeantes, ¿acaso rutilar es sólo de estrellas? ¡Abran todos los ojos! Miren lo que hay más allá del espejo, miren los colores saltar, capturemos los instantes en que el ave emprende vuelo aunque sea para ya no regresar; capturemos las sonrisas que no paran de gritar. La feria de máscaras envuelve y entristece, quítense los antifaces y denle la cara al mundo; ¡no! ¡No se atrevan a parpadear! No vaya a ser que ser pierdan el canto del fénix sonar; no se vayan a perder a los árboles y mares susurrar.

No olviden sonreír, altos y resplandecientes con cada amanecer, atardecer, anochecer. No dejen pasar los detalles, Si llueve saquen su sombrilla y vean las gotas de agua caer. Un concejo, recuerden la canción “Singining in the rain”.

La vida se trata de sorprender, cuando no queda nada en el vaso es necesario volver a llenarlo; la gula es un pecado capital pero empacharse de risas va más allá de la satisfacción celestial. Amen con vehemencia, cada instante es hermoso.Piensen que la muerte es un amiga. Lo Desconocido tiende a asustarnos y encogernos, pero yo prefiero cantar: “te encontrare una mañana dentro de mi habitación y prepararas la cama para dos”.

Los cuentos son reales, el príncipe azul y la damisela existen; búsquenlos y no se dejen engañar por unos cuantos con dejo de amor. Las hadas pueden no tener alas pero vuelan aún más alto; los unicornios existen pero el cuerno por viejos se les cayó hace rato. La política y los que dicen: “vive la realidad”; tienen cerebros de maquina con los circuitos fuera de lugar. Las utopías son de verdad, están en los ojos de la persona que amas; en las manos de tus amigos; en la voz de los niños; en lo que no es nuestro, pero esta aí para mostrarnos que si ellos lo tienen, nosotros también podemos.

No piensen que estoy loca, es sólo una manera de actuar”. Cualquiera que despierte y se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco; entonces, que esperan para gritar: ¡yo estoy loco, loco de amor, loco por la vida; yo estoy loco de atar!

Mi hermano vivió la filosofía de la locura, y cuanto le agradezco por enseñármela; aunque se haya ido, ahora más que nunca sé que la vida no es un simple pasatiempo o un deber, la vida es bella, sí que lo es.

CAÍN: SARAMAGO NUEVAMENTE EN CONTRA DE JESÚS

“QUÉ DIABLO DE DIOS ES ÉSTE QUE PARA ENALTECER A ABEL, DESPRECIA A CAÍN” 


Hace menos de un mes; en la entrada de Libri Mundi (San Marino) varios libros de pasta amarilla relucían a vista de todos. Había escuchado de la última obra de Saramago, “Caín”, pero las cosas por hacer en Guayaquil si tienes 19 años son tantas, así que no profundicé en el tema. Me aventuré a comprar el libro, siempre es interesante leer a Saramago, sino remitirse a la que es quizá, su obra más vendida: “Ensayo de la Ceguera” o su tan polémico “El Evangelio Según Jesucristo”.

Hace mucho tiempo que no leía un libro tan hilarante, no desde la sutil ironía de Sábato en “El Túnel”. ¡Gracias a Dios!, y no cómo ironía (ya explicaré después), me topé con Caín, para mostrarme que el humor siempre se puede incluir en un gran libro. Lastimosamente para mi hermana mayor, el estigma religioso y hasta social que envuelve a ésta obra intenta quitarle protagonismo.

El libro Narra una serie de viajes en el tiempo (todos invenciones del escritor) de uno de los primeros y más repudiados personajes de la Biblia: Caín, quién asesinó a su hermano Abel debido al marcado favoritismo de Dios.

Todos aquellos que alguna vez recibimos educación Cristiana tenemos como modelo a no seguir a Caín; “es básico”. Pero, ¿acaso no dijo Jesús, hijo de un Dios Omnipotente, que se debe amar incluso a nuestros enemigos? Y, ¿fue Caín en realidad un enemigo caprichoso y vengativo? Si lo trasladamos al siglo actual, siglo de las vanidades y los absurdos, ¿quién no envidia al hermano que lo obtiene todo? A quien van todos los mimos y cumplidos de los padres, “el favorito”. El odio en muchos casos es irremediable, el que odia no es muy diferente al que mata. El que mata no siempre conoce a su víctima y arremete hacia ella como quién arremete en injurias y maldiciones al odiar. 

El antagonismo que Saramago busca ironizar con ciertas ficciones (o quién sabe, hay que darle crédito a las probabilidades) es entre el hombre y el Dios de Jesucristo y de los Judíos. Caín personifica al ser humano, con sus contrariedades, problemas, deseos y placeres, además de representar lo moralmente malo. El escritor nos brinda a más de la narración de sus viajes una grandiosa etopeya de un hombre que se dejó llevar por la envidia y fue marginado por Dios, condenado a errar por el mundo llevando una mancha negra en la frente.

Como escritor omnipresente, Saramago penetra en el pensamiento de todos sus personajes y asimila la ideología de la época, jugando con la actual; temas como la guerra de los sexos, los celos y la infidelidad se mencionan. Recoge varias historias bíblicas y las adapta a una novela, que seguramente a muchos dejará encolerizados; pero, a otros muchos nos dará algo muy interesante y entretenido que leer. Después de todo, el hombre es creación del señor y el señor creación de nuestras mentes.


Nota: siempre hay que tener en mente que todo libro merece ser leído, he aquí cuando juegan los gustos de cada uno. 

EXTRAÑOS EN UN TREN


¿Sería usted capaz, bajo un sinnúmero de amenazas y acosos, de cometer un crimen?

Jamás había escuchado hablar de extraños en un tren ni de su (a la final) famosa autora, Patricia Highsmith; hasta que un día, un amigo mío que se encontraba en un intento de ver toda la creación cinematográfica del padre del suspense, Alfred Hitchcock, me mencionó la obra muy entusiasmado.

Busqué el libro en mi biblioteca antes de comprarlo, y ¡Bingo!

Mi opción de leer el libro en vez de ver la película como lo hizo mi amigo, fue indudablemente mejor. Recomendación; siempre que vayan a ver una película basada en un libro, es de muy buen gusto leer la obra, sea antes o después del film. De esta forma no nos perdemos de ningún detalle y disfrutamos de la combinación de dos grandes artes.

Extraños en un tren consta como uno de los maestros del crimen y el misterio ¡y vaya que si lo es! Comencé a leerla con la idea de un novela estilo policiaca como la tan aclamada “El nombre de la rosa” de Humberto Eco.

Y aunque no se trata de la búsqueda incansable de pistas para resolver casos de asesinatos, su trama atrae por la maraña de juegos psicológicos capaces de llevar a sus personajes a lo más extremo e impensable.

“El tren avanzaba impetuosamente, con ritmo furiosos y en entrecortado. Tenía que detenerse, cada vez con mayor frecuencia, en estaciones de poca monta donde permanecía unos momentos esperando con impaciencia la señal de volver a embestir la pradera”.

Guy Haines es un arquitecto con poca pero buena fama adquirida; que reside en New York junto a su pareja Anne. Para poder divorciarse del Karma de su esposa Miriam; viaja a su ciudad natal. En el viaje en tren conoce a Charles Anthony Bruno, un joven rubio y alto. El personaje de Bruno, siempre con una copa de licor en la mano, es un tanto perturbador y enclenque, sin mencionar su marcado complejo edípico.

En el corto lapso del viaje hablaron de todo; pero el suspenso dentro de la trama se origina cuando uno de estos dos extraños (Bruno) tiene la idea de matar a Miriam y librar a Guy de la miseria que ella le causaba; a cambio de que Guy asesine a la única persona que le hace la vida imposible, su padre. Guy lo toma como una broma, pero a lo largo del libro se van desencadenando una serie de actos enfermizos que le obligan a finalizar lo que comenzó como un juego.

Lo impresionante es como el protagonista roza la desesperación, y la presión termina condenándolo de por vida. El personaje de Bruno crea en el lector un profundo sentimiento de pena y soledad que intenta justificar sus atrocidades como berrinches de un muchacho.

La carga psicológica de que se encuentra dotada extraños en un tren, nos pone en los zapatos de Guy para sentir su desesperación, el acoso de la conciencia; las ideas metamorfoseadas de lo que en principio vemos como malo, pero luego se vuelve necesario. Es por esto que, como lector no juzgo la situación; me adentro en ella y la vivo.

Lo que comienza en condiciones fortuitas y algo absurdas se vuelve realidad y una horrenda pesadilla; la vida no es tan sencilla y nuestro pensamiento y actuar puede afectar el ritmo del mundo.

Dentro de la teoría del Caos, el Efecto Mariposa nos dice que: "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo"… Espero que disfruten de un maravilloso libro y para quienes no gustan mucho de leer sino de ver, la película la pueden conseguir con facilidad debido a la reputación de su autor.

JUAN VILLAFUERTE

“Villafuerte es un caso aparte en la historia de nuestra pintura, con un lugar especial, alcanzado no solo por sus dotes excepcionales, sino también por su lucha denodada contra la cortedad del tiempo que le fue concedido”.



Sin duda una de las obras más significativas y variadas que uno podría ver. Pinturas que giraban en torno a diferentes corrientes sin seguir una en especial; un pintor fuera de todo estereotipo a más que el de excelente pintor. Excelente con el óleo, la pluma, la tinta china, los collagues; perfección en cada uno de sus retratos; acertadas y excitantes combinaciones de colores.

Su obra estimula sentimientos, desde una sonrisa hasta un gesto triste; juego de ironías y temas realistas. Pinturas que llaman mucho la atención: “Sor Gracia” de óleo sobre tela, su nombre de significado divino contrasta con el retrato de una monja de cara maléfica y ojos maliciosos. (La verdad es que la monja asusta y me recuerda demasiado a las monjas de mi colegio que daban cierto miedo, aquellas que me ponían los pelos de punta).

Sus retratos definitivamente capturaron la mente, personajes anónimos con diferentes expresiones faciales que al parecer y según se lee se daba por la forma de ser de cada uno; como Villafuerte los veía. Era tan sencillo emocionarse por los colores que cimentados en los retratos, muy variados y usados con gran precisión.

En diferentes obras hechas a pluma o tinta china, las proporciones de los cuerpos, a veces un poco exageradas, a veces perfectas, son magnificas. El cuadro “El amor” pinta a una mujer desnuda y de espaldas, un hombre sujetándola y otro hombre que al parecer no hacía nada. Talvez ésta era su perspectiva del amor, de cuanto nos aferramos a él y el papel del físico en él.

Da mucha curiosidad esto de las transmutaciones que pintaba, en especial cuando asocias la fecha de creación de la obra con la fecha de su fallecimiento, al año coincidía. Éstos cuadros producen cierta desesperación, todas éstas caras, cuerpos desfigurados y cambiantes quizás significaban su desesperación por la enfermedad que lo aquejaba, un cáncer.

¿Cómo no sentirse orgulloso de ser ecuatoriano con un pintor como Villafuerte? Personas así no se ven muy seguido; Villafuerte mezcló su talento con un arduo y continuo trabajo, y eso no lo hacemos todos. Digo esto porque así dejé la galería, con ese pensamiento divagando en mi mente. Mierda, ¡Que gran pintor!

THE CATCHER IN THE RYE de J.D. Salinger

“No puedo explicar muy bien lo que quiero decir. Y aunque pudiera, creo que no querría”

Holden Caulfield, The Catcher in the Rye.


Titulada al español como El guardián entre el centeno. Estoy segura que muchos la habrán escuchado, sobre todo, debido a la reciente muerte de su autor,J.D. Salinger el 27 de Enero de éste año (2010). La finalidad de relatarles mi experiencia con este fantástico libro, es que puedan conocer más sobre una obra ícono de la literatura contemporánea.

Antes, datos importantes que envuelven la obra. El guardián entre el centeno fuepublicada en 1951, su autor vivió gran parte de su vida como un ermitaño, alejándose lo más posible del ojo público; y si quieren mi opinión, es casi lo que muchos de uds y yo vivimos a diario al ser extraños para la prensa y los medios de comunicación. 

El dato más enfermizo y trágico que arrastra éste libro es el asesinato de John Lennon en 1980 por un total y completo desadaptado mental, que alegó haber sido influenciado e inspirado por la obra de Salinger.

Los Beatles son mi banda preferida, otra razón que me movió a leer el guardián entre el centeno, para poder desaprobar con fundamentos la acción de aquel imperdonable energúmeno y desquiciado. A veces suelo irme por la tangente, pero sigo con lo mío.

La historia nos es narrada en primera persona por el protagonista, Holden Caulfield, desde un hospital psiquiátrico. En él, cuenta poco a poco y con detalles lúcidos sus peripecias antes de llegar a parar al hospital. Holden es un rebelde y un maniaco depresivo que pasaba de escuela a escuela por sus malas notas e “incorrecto” comportamiento. Fuera del colegio emprende un viaje a Nueva York en el que pasa de bares a teatros, bebe hasta emborracharse e incluso recibe la visita de una joven prostituta.

La vida del entretenimiento, nuestro superfluo sueño hollywoodense se reduce a escombros al ver el desdén de Holden hacia ella; devorado por la soledad y unas inmensas ganas de morir, las luces, el glamur y los flashes son sólo portadas de una inanimada mentira.

Me deprime mucho saber que existen jóvenes que no ven más allá de sus narices recién operadas, aquéllos que viven por el qué dirán, y no por el qué podre alcanzar; pero no se confundan, el guardián entre el centeno no es una historia de esperanza y autoayuda, todo lo contrario, saca a relucir lo más conflictivo de la adolescencia.

El protagonista pasa a representar una etapa en la vida; las fastidiosas dudas, la soberbia de tener siempre la razón, la soledad, la rebeldía, el vivir en nuestro propio mundo, el existencialismo, etc.; díganme, ¿quién no paso por esto en la adolescencia? Y eso que aún tengo 19 años.

Salinger hizo el excelente trabajo de transportarnos a la mente de un joven de 16 años, alto, delgado y con unas cuantas canas en su cabeza. Varios temas de sexualidad son tratados abiertamente, por lo que tratándose de una novela publicada a mediados del siglo XX, recibió censuras por parte de muchos padres.

“Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo.”

Debemos tener en cuenta que los sueños nunca son absurdos, porque la vida y todo lo que nos rodea está hecho de sueños. Les invito a leer una magnifica, corta y entretenida obra que les dará mucho que meditar y hasta recordar. 

Nota: Ya que se me hizo un poco complicado hallar el libro, les indico que lo pueden encontrar en Mr. Books y la librería científica.

DRÁCULA de Bram Stoker

“Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae”.


Queridos lectores nos encontramos en una época cinematográficamente invadida por la figura del imponente vampiro; dese Nosferatuuna sinfonía de horror, hemos llegado a la tan taquillera Twilight, y así un montón de películas que crean una especie de metamorfosis tardía del vampiro. Tardía, pues el vampiro mantuvo sus características de forma hermética hasta hace un par de décadas. Ahora vemos vampiros que brillan con el sol (twilight)vampiros que luchan a muerte contra Licántropos (Underworld); vampiros que matan otros vampiros (Blade), etcétera, etcétera.

Y aunque muchos han perdido el hábito de leer los clásicos del terror, y vemos sus adaptaciones al cine; siempre existirá el máximo exponente del vampirismo, el vampiro más grande y recordado por todos, el que marcó el inicio. Estoy hablando del grandioso Conde Drácula; cuya creación se la debemos al escritor Irlandés,Bram Stoker. Drácula fue publicada en 1897 y significa para muchos la mejor y más terrorífica descripción del vampiro, tratándose de un noble burgués de excelentes modales y rodeado de riquezas que reside en su suntuoso castillo a orillas de un desfiladero.

Es uno más entre nosotros, preparado para atacar mientras duermes, una vez en trance y seducido por Drácula, el beso fatal es inevitable; muerde tu cuello y sin dolor alguno, succiona tu sangre y tu alma también. Éste relato ha atemorizado a cientos, y muchos seguimos pensando que pueden existir aquellas criaturas infernales, los no muertos.

Bram Stoker, nos trae una historia hecha leyenda que no morirá ni en siglos, un fenómeno del terror que aún nos petrifica en sueños. La aportación del cine nos sirve de consuelo quizá, para poner al ser humano junto al vampiro como iguales, bajo una dicotomía infernal. Preparen sus crucifijos, hostias, agua bendita y sus collares de ajo para lo que viene.

Jonathan Harker es un abogado londinense recién graduado que debe emprender un extenuante y largo viaje hasta los Cárpatos para llevar unas escrituras de la compra de una casa al Conde Drácula, un noble de Transilvania. Una vez en el castillo del Conde, éste lo recibe cortésmente; pero con el pasar del tiempo Jonathan se da cuenta que no es más que un prisionero en el castillo de Drácula; una criatura no humana que trepa a manera de lagartija por el castillo, no se refleja en los espejos, no come y en el día descansa espectralmente en un ataúd de madera.

Jonathan no logra truncar los planes del Conde de ir a Londres para imponer su reino sanguinario de terror, y termina en un hospital de monjas con una supuesta contusión cerebral que le impedía recordar su estadía en el castillo. Mientras tanto a su alrededor se van desenvolviendo una serie de escalofriantes eventos, Lucy, la mejor amiga se su prometida cae en un estado enfermizo que termina con su vida; mientras era atendida por los doctores Van Helsing y su discípulo Seward. Lo cierto es que Lucy no murió exactamente sino que se convirtió en una no muerta.

Los protagonistas de la novela; Jonathan Harker, Mina Harper, John Seward, Quincy Morris y Arthur Godalming, dirigidos por Van Helsingemprenden una batalla por librar al mundo de Drácula; vengar la muerte de la querida Lucy y poder librar a Mina de la maldición que yace en su pecho tras el beso del vampiro que el Conde le arremetió. Se guían a través de las notas del diario de Jonathan y las cartas de Lucy a Mina para poder destruirlo. La empresa estuvo varias veces a punto de fracasar, el Conde atemorizado por el fuerte temple de sus rivales, decide huir a Transilvania. Sólo de esta manera se demostrará las capacidades de cada uno, el hombre contra la bestia.

Drácula es una novela epistolar que se narra a través de cartas, los diarios de cada uno de los protagonistas e incluso notas periodísticas de una gaceta londinense; lo que le da un tinte aún más vívido al libro, la anécdota es que cuando Drácula se publicó muchas personas llegaron a pensar que todo podía ser realidad y que como explica Stoker al inicio en la dedicatoria; son recopilaciones de una historia.

martes, 17 de agosto de 2010

Bienvenidos.




“Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae.” Drácula

RETRATO de una fotografía



Todos los días retomo en mi cabeza aquella foto… como cualquier otro día iba caminando por la calle tratando de hacer que el ruido y la bullanguera de la ciudad me evitara pensar; así no tendría que pensar es mis absurdas desgracias. Mi nombre es Silvia Petterson; así consta en mi acta de nacimiento; sin embargo no tengo mayor prueba de ella, no padres, no familia… y no dinero para cambiármelo. Supogno que será un estigma durante mi vida, huella de mis desgraciados progenitores. Nunca pude encontrar a mis padres, quizás sus nombres eran falsos… quizá el mío tmabién. Supogno que de mi infancia nada ha sido agradable a los ojos de cualquiera, sin embargo para mí es pasable; no puedo negar que me divirtío vivir en todos lados y en ninguno a la vez.

Comencé a prostituirme a los 16 para ganar dinero y poder comprar aquellos adornos fantasiosos que usan las mujeres de New York; nunca he sido tan bonita o mejor dicho, tan hija de Dios. Eran dos clientes por día, así descansaba lo suficiente y tenía el doble de dinero para gastar. Después del maquillaje llegaron las drogas; me parecen santo remedio para mi vacío. Sólo con las drogas puedo sentir, son mi maná de todos los días. ¡OH si!, no puedo sentir, no tristeza, no felicidad, no miedo, no soledad. Y las drogas, cual polvo mágico de hadas, me llevan volando hasta el cielo de mis desgracias para luego caer en la realidad. La realidad no es divertida.

Amigos… pues amigos apenas tengo un par, conocidos desde la infancia y ángeles de mis demonios; es decir, me ayudan siempre que pueden, son buenas personas. Sus nombres: Peter y John; jamás han accedido a acostarse conmigo por algún favor, son como diría el padre Luis: comedidos. Además, ya mencioné que carezco de gracia, expresión, sentimientos y belleza… de cualquier forma aunque todo esto sea de miserables no puedo si quiera, sentir pena por mí. ¡No puedo sentir! Mi eterna frustración; no me importaría sentir pena por mi, con tal de sentir. Maravilloso don de los seres humanos.

Hoy cumplo 32 años de vida, si a esto se le puede llamar vida. Yo le llamo: vida transitoria, así pienso que estoy en un sarcófago de aquellos egipcios adoradores de gatos, descansando hasta el día que realmente me levante. También tengo un gato, así como esos egipcios; lo vi en varias ilustraciones de revistas y periódicos.

Recuerdo el día que esa mujer me tomó aquella foto; había tanta bulla en la ciudad, suficiente para no dejarme pensar y distraerme con su extremada sonoridad. El viento había despeinado mi melena y el negro me pareció perfecto para la ocasión, como si algo dentro de mí fuera a morir. El maquillaje, el mismo de siempre. Y mi pensamiento perdido en la vaguedad de mi mente. Jamás había sonreído para una foto; de hecho no guardo ninguna foto mía. A nadie le interesa tomar fotos de una bruja imperceptible. Pero esa mujer, me clavo la mirada, sólo dijo: posa para mí. Mi reacción, fue de aturdimiento, el momento se me hizo eterno y escapó a mi pensamiento por completo.

Días después vi mi foto en un revista. Mi impresión fue fulminante. Aquella foto retrató todo lo que soy, mi desesperación ahogada, mi expresión de bruja engendrada directamente del infierno; me vi y sentí, por primera vez sentí... repugnancia…

domingo, 28 de diciembre de 2008

El placer de pensar...





Hoy estuve pensando en lo que diré mañana, esta maldita manía de pensar tanto las cosas; eterna búsqueda de la perfección que es tan intangible y relativa. Me consideré una maniaca pensadora, pensar todo desde todos los puntos de vista, analizando todo con todos los criterios que mis neuronas puedan procesar. ¡Mierda! ¡No se nada de neurología o psicología! El maldito de Freud estaba medio loco medio cuerdo, medio despierto medio dormido. Y detesto enmarcarme en algo o alguna corriente. Soy yo, y yo es perecedero… en fin… pensando en que haré, caí en cuenta de que hay tantas cosas que no se, y mi sed de saber todo me mata; ¡la curiosidad de saber porque Dios es Dios y un maldito tiburón atrapado en una gran pecera: arte! ¡Pero demonios! Soy tan vaga, ahhhh eterno y delicioso defecto humano; la pereza, la amo, la detesto! Pero no puedo parar de analizar todo; observadora quizás; curiosa, talvez; inútil, de verdad que lo soy. Y… ¿quién sabe? todos lo somos, unos más que otros. Asi que, en mi largo y tedioso pensar de mis pensamientos bajo este mundo pensado desde mi cabeza, creo ser un bicho extraño; pequeño, quizás; molestoso, talvez; repulsivo, de verdad que lo soy… mejor me voy a dormir, es tarde y la noche se me cae en la cabeza junto con todas las ideas de este mundo que estoy creando, donde si alguien me esta leyendo; es también mi creación y yo su numen. 

domingo, 9 de marzo de 2008

MI AMADO Y MI LUNA



Romance tras romance te he seguido
Y el reflejo de una noche estrellada
En llanto y en silencio la Luna exclama;
¿Amas a ese desdichado
Que en júbilo ha tocado tu alma?

Triste respondí:
¡Si¡ amo a ese que en lienzo pintó mi reír
Que tocó mi mano sin vacilar
Pero que se fue
Para grabar en mí
¡Ésta Umbría soledad!

Y la Luna en mi, ha susurrado:
¿Es ése el sofisma que has inventado,
Para no verte en tu desgracia contemplada?

Trémula le susurré yo también;
¿Sofisma?... ¡no mi querida Luna!
No hay verdad más triste,
Que la que le he contado…

Al pasear mis versos
Al juntar mis pensamientos
Esto es todo lo que encuentro:
Un puñal que clavado está
Que penetra y desangra
Mi pobre corazón

Más la revestida de inmaculado velo
Interrumpe:
¡Eres inmortal y el amor sólo una vez conocerás!
¡Inútiles los picoteos de tu soberbia,
Que buscan regresarte
A aquel que ya dejó de amarte!

¡Ay mi tierna Luna¡ sollocé
¡No se agobie mi lucero,
Es que acaso mi tierna Luna,
¿Nunca ha amado?...

Y con éste verso final
La noche queda exánime.
La suntuosa Luna,
Sola y en silencio
Éste funesto día
Ha dejado…

Crítica a los fanfarrones; por una fanfarrona


“Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano” (Isaac Newton).

Espero no herir susceptibilidades de los fans de rambo

Puede que todo lo que escriba en ésta crítica sea la situación de muchos, puede que algunos piensen que soy una persona inteligente y ágil, o en su defecto, una atorrante. Lo cierto es que más del 80% de los seres humanos somos unos FANFARRONES o tendemos a serlo (entiéndase fanfarrón por: persona que se precia o hace alarde de lo que no es). Aquellos que alardeamos de conocer mucho cuando en realidad conocemos muy poco.

Es una actitud muy normal de los seres humanos, querer sobresalir o deslumbrar. Pero uno tiene que hacerlo con lo que puede y sabe, y no con lo que no sabe o lo que no es. El que ignora no es peor del cual cree saber, empero que la ignorancia es propia del ser humano; un mal congénito de todos los hombres que nos limita e incapacita. La ignorancia del hombre aumenta con el correr de los años y con la masificación de las ciencias, mientras más se descubre, más el hombre se aleja del conocimiento absoluto.

Entonces, ¿quién puede decir: “yo sé todo sobre ese tema”?. Ciertamente los profesionales en determinada área, pero en otras áreas es muy probable que no.

Aquellos que nos burlamos de esas personas “fofas” que carecen de conocimientos más allá de los básicos, lo único que hacemos es burlarnos de nosotros mismos. Porque en pleno siglo 20, el siglo de la tecnología, la época digital; donde las ramificaciones de las ciencias son sumamente extensas, no podemos darnos el lujo de decir que tenemos vastos conocimientos. ¡eso es una mentira! Todo lo que tenemos son conocimientos básicos y muy limitados; sólo apreciamos el espejo y no vemos más allá de él. ¡Qué insensatos nos hemos vuelto! Y que ilusos al creer que lo efímero es permanente.

Recuerdo perfectamente, (porque fue hace muy poco en mi época de colegio) la crueldad de las niñas, cuando molestábamos a otras sólo porque no tenían los mismos conocimientos que nosotras en algunas materias. Solíamos llamarles “fofas” a pesar de que el verdadero significado de la palabra es “blando y de poca resistencia”; pero lo aplicábamos para “ablandar” el “boba”. Sé que ése es un trato inmaduro, digno de unas chiquillas, pero conforme el hombre va creciendo, muchos se vuelven más fríos, ambiciosos, per juiciosos y FANFARRONES. “Inmaduro” ya no es más, un término aplicable únicamente a los niños o adolescentes.

Hace unos días estaba discutiendo con un amigo que el precio de un gran conocimiento es la arrogancia (entiéndase arrogancia por: “altanería y soberbia”), con él concluimos que en efecto es así, pero depende de cada cual, como uno lidie con esa responsabilidad. Ahora, la arrogancia es muy distinta a la fanfarronería y la única semejanza que guardan es la de ser un defecto humano.

Entonces; ¿somos arrogantes o somos fanfarrones? El hombre es el único que decide sobre su vida, pero las opciones pueden venir disfrazadas. Todo depende de nuestra capacidad de discernir y hacer una buena elección, porque correcta sería mucho pedir.

Buscar el conocimiento es la tarea más ardua del hombre, la que más tiempo requiere. Un sabio conocedor no fanfarronea pero si puede caer en la arrogancia, ironía o sarcasmo. Hablemos por ejemplo de Voltaire líder francés, intelectual de la ilustración, creador de obras como: “cartas filosóficas o cartas inglesas” donde criticaba el régimen francés o su novela: “Cándido” que satirizaba la obra del filósofo alemán Leibniz. Voltaire fue un gran filósofo que usaba la ironía y el sarcasmo en contra de sus enemigos.

Sin embargo esa no es la exacta clase de arrogancia a la que nos referimos, sino una arrogancia sin sentido que pretende minimizar el conocimiento de las demás personas, irrespetando su espacio intelectual.

Quizás la única forma de combatir éstos defectos es ser humildes, ¡Cuidado¡ esto no quiere decir que debamos detenernos en la búsqueda del conocimiento , porque el hombre que se resguarda tras el muro de la ignorancia, aquel ¡no es hombre¡ sino un repudiable gusano, vago y perezoso, una lacra social. Comencemos a ver más allá de lo que ésta frente a nosotros, indagar en el mundo de las ideas, penetrar el umbral los misterios del mundo, ser parte de él, no sólo física sino intelectualmente. Dejemos de limitar nuestros pensamientos, no decepcionemos a nuestra razón.

¡DEJEMOS DE SER FANFARRONES!